viernes, 10 de mayo de 2013

Oscuridad


Estimados Lectores,

Recurro a la palabra escrita, luego de una cadena casi interminable de diálogos que acabaron en nada.

Vivo en la comuna de La Florida, en un pasaje que, con su circunferencia configura lo que se conoce como “una plaza”, su nombre es Monteverdi. Hace casi un mes, este sector fue víctima de un apagón en la iluminaria pública, el cual duró cuatro días. La situación fue la oportunidad perfecta para que unos antisociales, con supuesta pistola en mano, arrebataran a uno de nuestros vecinos el vehículo que, con esfuerzo, había logrado comprar.

Hoy me dirijo a ustedes alarmada, pues nuevamente, desde el viernes 03 de mayo, nos encontramos en total oscuridad. Naturalmente, después de un incidente como el que les he comunicado, los vecinos nos organizamos para llamar a las autoridades correspondientes con premura he informar la situación. Como la nueva emergencia eléctrica aconteció en horario no hábil, solo logramos comunicarnos con Paz Ciudadana y, personalmente, con Chilectra. La primera notificó la situación a las autoridades respectivas; la segunda me informó, luego de 48 horas, que no pueden reparar los postes pues han sido comprados por la Municipalidad y, por lo tanto, es esta institución la que debe hacerse responsable.

Desde el martes en la noche, al apagón se suma la calle que da al frontis de la plaza, la que venía siendo la única luz que nos entregaba algo de seguridad en esta situación. Sin embargo, las respuestas evasivas persisten y, la Ilustre Municipalidad de La Florida comunica que tienen presente nuestra situación, pero que no pueden hacer nada pues se encuentran cambiando de concesionaria a cargo de los postes de iluminación, es decir, estamos en la transición entre la salida de una empresa y la entrada de otra, por lo tanto, no hay nadie que se haga cargo de nuestro problema. Mientras tanto, debemos orar a la divina providencia para que no volvamos a ser víctimas de otro hecho delictual.

Hoy, viernes 10 de mayo se cumple una semana de apagón. Por eso acudo a ustedes clamando ayuda, intentando presionar a nuestro municipio para que solucione este problema de seguridad, pues me parece inaceptable que nuevamente las instituciones públicas muestren su incapacidad para funcionar.

Saludos cordiales,
                                                      Su