martes, 2 de abril de 2013

EN EL TACO


Esta será mi primera declaración. ¿Por qué he decidido hablar sobre los tacos? La respuesta es bastante simple; en este mismo momento me encuentro sumergida en un mar de vehículos desde hace aproximadamente dos horas veinte minutos y unos diez segundos, once, doce… ¡en fin!
Si a los extranjeros no se les hace conocida la palabra, pasare a explicar su vital significado. La palabra “Taco” corresponde a la definición que los chilenos damos a esa fila interminable de vehículos motorizados que avanza a razón de 5km/hr, o incluso menos, por más de 30 minutos continuados.
Claramente esta acumulación de autos ya se ha venido convirtiendo en parte de nuestra realidad y ha logrado transformar nuestra rutina en algo mucho más desagradable de lo que ya es. Me refiero a que arruina el buen humor de cualquiera, acaba con las dinámicas familiares, constituye la mayor pérdida de tiempo durante el día y, por qué no decirlo, es la parte más desagradable de todos lo viajes.
Sin duda consigue arruinar toda la bonita experiencia, en especial si eres como algunas personas que conozco. Esos individuos que se transforman con el diminuto aleteo de una mosca. El mal genio lo tienen a flor de piel, así que sólo hace falta un taquito de diez minutos para que se transformen al volante; ahora, si van acompañados, el desagrado se multiplica por tres, pues le arruinan el viaje al copiloto y los pasajeros. Se idiotizan, aceleran de golpe y frenan con la misma intención. Lo mejor que puedes hacer es respirar profundo y tratar de ignorarlo si eres pasajero, ya que si le llamas la atención, serás el foco de toda su ira contenida contra el mundo.
Hay otro tipo de personas que son inmutables, les da francamente lo mismo. De todas formas no tienen apuro en llegar, así que se lo toman con calma. Personalmente creo que estos están en extinción, así que si tienes uno o una de esos al lado, no le sueltes por nada del mundo.
También está el apurado, ese que no aguanta la espera y comienza a avanzar por la berma. Ese tipo de conductores son muy desagradables, pues son culpables de la mayoría de los accidentes por alcance. Generalmente son taxistas o chóferes de micro o conductores con complejo de uno. Lo más cómico es que si les llamas la atención o les tocas la bocina te empapelan a improperios como si fueses tu el que comete la infracción. El consejo con estos es que te vayas por la pista por la que no se te pueden meter, te ahorras la rabia y el mal rato.
Si observamos con más detenimiento, también encontraremos al planificador. Generalmente es un pasajero, este se acerca al conductor y al copiloto y comienza a comentar que las medidas de continencia son una vergüenza, que para variar la cura es peor que la enfermedad. Se convierten en cotorras desagradables que solo consiguen arruinar aún más el mal humor de todos los que van sobre el vehículo. La solución es llevar un volumen de música moderado, para que no puedas escucharlo.
Ahora bien, si en tu vehículo solo viajan adultos, siéntete agradecido. Tener niños es una bendición, no lo discuto, pero tener niños y viajar con ellos cuando estás atorado en un taco tipo vuelta de Semana Santa, francamente que Dios se apiade de tu alma. Todos sabemos que los niños tienen un tiempo de concentración limitado, que se aburren con facilidad y que es muy difícil mantenerlos entretenidos por más de treinta minutos sin escuchar la frase “estoy aburrido” cada diez a quince minutos.
Si estás con niños y ya comenzaste a escuchar el “¿cuánto falta?” o “¿falta mucho?”, prepárate para que tu auto se convierta en la versión en miniatura del infierno de Dante. El consejo más sabio que te puedo dar es tener algún tipo de DVD portátil o juego de video o algo por el estilo. Los niños se hipnotizan con la pantalla y, con el fin de resguardar tu salud mental, no sería malo tenerlo anestesiado un poquito. Como los medicamentos están prohibidos por seguridad, acogerte a mi consejo es una buena idea, o aplicar algunas técnicas de entretención infalibles que uno se inventa en momentos de desesperación.
También hay grupos que optan por meterse cada uno en lo suyo. Tengo claro que esto rompe dinámicas familiares, pero si, con tal de resguardar la paz mental, es mejor tener a uno perdido en el teléfono, otro con el MP4 a todo volumen en los oídos, otro inserto en un libro de quien sabe qué cosa; no te atrevas a pedir que todos se concentren en el famoso “TACO” o armaras una de ese peleas que se igualan a alguna Guerra Mundial.
En caso de que te termine tocando siempre ser el conductor designado, sería bueno que te tomes las cosas con calma, no sacas nada con ir de mal humor por la vida, porque le arruinas el viaje a los que van contigo y empeoras aún más el tuyo. Maneja con precaución y sin reflejar tu malogrado estado del humor en tu forma de conducir o podrías provocar un accidente. Naturalmente es difícil, cualquiera se enfurece (por no decir otra palabra) cuando vez que las medidas de contingencia son una soberana y franca estupidez. No te desquites con un pasajero si este te hace un comentario, ten en cuenta que él o ella ha aguantado todas tus frenadas bruscas, aceleradas sin razón, improperios a diestra y siniestra y, para colmo se ha aguantado todo el taco igual que tú, probablemente gracias a ti, su incomodidad se ha multiplicado por dos.
Por último, recuerden manejar con cuidado y dentro de los límites de velocidad recomendados; después de todo, más importante que llegar rápido, la cosa es LLEGAR BIEN.

Saludos

Su

HISTORIAS DE BLOG

En este mundo existe la libertad de opinión, en otras palabras, uno puede pensar lo que quiera, expresarlo, y el resto del mundo puede acogerlo o rechazarlo, pero a uno mismo puede importarle un níspero lo que el resto del mundo piense, nos basta con los demás sepan nuestra postura para que no pongan palabras en nuestra boca.
Por lo anterior, desde este mismo párrafo y para todos los que vendrán en el futuro, les aclaro que me importa un soberano pepino lo que opinen sobre mis escritos, son libres de dejar comentarios si lo desean, pero mi objetivo solo apunta a que mi femenina cabecita logre liberar algo de estrés.

Saludos
Su